“Dedicado a las señoritas de La Habana”. Vivencias con el pianista Cecilio Tieles en Cuba.

Me gusta mucho compartir mis vivencias en el escenario con vosotros. Hace tiempo que no lo hago. Hoy toca. ¿Qué os puedo decir sobre mi viaje a Cuba? Es difícil resumirlo pero lo intentaré. Cantar junto a un pianista de la talla de Cecilio Tieles es todo un honor. Para mí es un maestro. Él me ha enseñado todo lo que sé sobre la música lírica cubana y no sólo él sinó que su mujer Xiomara Suárez se han esforzado para que yo cante y exprese como debe ser este tipo de género.

Un género poco conocido en nuestro país con autores excelsos como Anckermann, Delfín, Mauri, Villalón también hicimos el estreno mundial de una pieza escrita por el padre del mismo Cecilio el Dr. Evelio Tieles. Aquí nos podréis escuchar ensayando esta pieza.

Ensayos “Habanera” por Evelio Tieles.

 

     Allí presentamos el disco “Dedicado a las señoritas de La Habana” que hace tiempo hicimos y que aquí recibió muy buenas críticas pero hacía falta presentarlo al país de origen.

A las señoritas de La Habana es un recorrido panorámico por el romanticismo en el canto y la música instrumentales de Cuba, y abarca desde la segunda mitad del siglo XIX hasta las tres primeras décadas del siglo XX. El repertorio seleccionado aquí lo conforman ejemplos emblemáticos. En conjunto, las obras para voz y piano ofrecen una nítida visión abarcadora del romanticismo criollo con apego a fórmulas de connotación localista.

     Me ha encantado llenar las salas de concierto y que entre el público hubiera gente joven, ya que con la música clásica no estamos acostumbrados y también me ha hecho feliz que vinieran a escucharnos grandes músicos y autoridades.

Aquí os dejo una entrevista / crítica que me hicieron en el concierto del Museo Nacional de la Música

“Por primera vez en Cuba, soprano Indira Ferrer-Morató”:
Acompaña el Maestro Cecilio Tieles Ferrer a la soprano catalana Indira Ferrer-Morató, durante su primera actuación en Cuba
Por: Ignacio Cruz Ortega
CMBF. Radio Cadena Musical 
      Tres abundantes recitales protagonizó en escenarios de la capital cubana la soprano catalana Indira Ferrer-Morató en lo que resultó su debut ante el público de la mayor de las Antillas, acompañada por el Maestro Cecilio Tieles. Para la ocasión asumieron títulos del disco Dedicado a las señoritas de La Habana, que licenciaran en 2012, y del reciente Entre dos mares, que grabó la intérprete junto al también pianista Antonio Mas. En ambos compactos y por tanto en las presentaciones que llevaron al Museo Nacional de la Música, la Sociedad Beneficencia Naturales de Cataluña y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, asumieron la habanera, tan olvidada en la nación caribeña; que los catalanes convirtieron en las llamadas «habaneras de taberna», de su tradición popular.
A través del género Indira Ferrer-Morató, sin embargo, decidió ampliar sus intereses más allá del lied, el oratorio o las arias de óperas y zarzuelas de su repertorio, para desembocar en la canción cubana de concierto.
«Cantas y cantas música clásica en general, pero llega un punto en el que necesitas volver a tu raíz; y las habaneras son mis orígenes, con las que me acunaban, siendo niña. A partir de ese momento decidí buscar más allá de las habaneras de mi casa, para llegar hasta su origen, cómo eran y cómo se cantaban».
– ¿Cuánto le aportó el magisterio de Cecilio Tieles para alcanzar el histrionismo que mostró en su interpretación?
Ha sido mi maestro, verdaderamente; porque, yo podía conocer toda esta obra, pero tanto él como su mujer me ayudaron a trabajar el estilo, la dicción o por qué esta palabra para ver qué hay detrás de todo, para indagar en los intereses del autor.
Cuando canto Flor de Yumurí, por ejemplo, puedo imaginar el valle del Yumurí; porque, está tan bien escrita, que yo creo que lo refleja todo.
Esta música, si la sientes de verdad no hace falta más. Y Cecilio Tieles me ha enseñado eso, a respetar y amar estas partituras y a ser sincera con ellas.
«Ha sido una manera de viajar completamente juntos», añadió Indira Ferrer-Morató.
De tal manera, a la soprano que ganó la vocación a sus 11 años de edad al escuchar en el 1989 a la cubana Linda Mirabal, se le aplaudió por ese «profundo respeto», sin maquillajes o engolamientos.
Fue, en franca relación con las nuevas armonizaciones que aportó el magisterio de Cecilio Tieles a tan complejo repertorio de la tradición lírica cubana de concierto; que, empero, necesitó de mayor promoción y más público.
Indira Ferrer-Morató, entretanto, reconocería que «ha sido como devolver el legado a su sitio y un sueño al que necesitaré regresar», dijo finalmente.

Cecilio Tieles y yo volvemos a poner en marcha este repertório y os puedo decir que volveré a Cuba lo más pronto posible ya que tenemos en prespectiva algunos proyectos musicales.

(Dos canciones del CD “Dedicado a las Señoritas de La Habana”)

 

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